Frío amor
Aquel que dijo que el verano es la estación del amor, me atrevo a decirle que estaba equivocado,
pues son los días fríos de otoño e invierno los que invitar a amar y ser amado.
Son las mañanas frías, los pisos mojados, las nubes obscuras y el viento helado
aquellos que nos invitan a buscar el calor tierno de algún corazón solitario.
Y es que no se puede comparar la fatiga que te brinda el calor veraniego del cual uno busca escapar,
con la ternura de un beso acompañado de un abrazo y de la palabra amar.
El clima nos invita a quedarnos juntos, un abrazo, un beso, tomarse de las manos y caminar sin desespero,
pues el calor de los corazones entibió el alma y el cuerpo entero.
No hay necesidad de decir mucho, una caricia o una mirada
serán suficientes para entender ese “te quiero” de manera clara.
Es por eso y muchos motivos más, defiendo los pensamientos míos,

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