Televisión en horario de verano

Uno de los beneficios que muchos oficinistas gozamos los primeros meses del año es el tan amado horario de verano. No por que queramos trabajar menos (sabemos que el trabajo se acumula) sino por el hecho de poder escapar del calor agobiante una vez a la semana, llegar a casa y andar en ropa ligera es “lo mejor del mundo” en una época en el que el calor parece ser un castigo de Dios.



Llego a mi casa con la frente empapada de sudor, lo primero que hago es meterme a la ducha y luego dirigirme a la cocina dispuesto a almorzar, me muero de hambre. Comparto unas palabras con mi madre en la concina mientras me sirve el almuerzo. Se me hace difícil conversar con ella ya que el volumen de la TV está muy alto, así que empiezo a buscar el control entre los plátanos, la bolsa de pan, el papel toalla, el café, el azúcar, las pastillas… por fin lo encontré.



La TV que tenemos en la concina no tiene cable ni decodificador ya que no solemos estar ahí más que para comer los fines de semana y rara vez de lunes a viernes, por lo que solo nos queda ver canales de señal abierta cuando nos disponemos a tomar alguno de nuestros alimentos. Veo en la TV el escándalo del momento, una ex chica reality está embarazada nuevamente, esta vez de su nuevo compromiso a pesar que su anterior pareja no acepta que la relación ya ha terminado. Mi plato de frejoles acompañado de un suculento y jugoso asado estaban servidos y el riquísimo olor de la sazón de mi madre me calaron hasta la medula, pero antes de dar el primer bocado decidí cambiar de canal buscando algo que me sea “útil”, así que busqué las noticias. El cuerpo incinerado de una niña de 11 años fue encontrado en San Juan de Lurigancho. La última vez que vieron a la niña fue en la puerta de la comisaria en donde estaba llevando un taller de vacaciones útiles.



Mi plato se enfriaba, pero me negaba a probar el delicioso platillo de mi madre con tremenda noticia que le quitaba a cualquiera las ganas de comer. Volvamos con los espectáculos (recuerden que no tenemos cable ni decodificador en la cocina) El hermano de la ex pareja de un jugador de futbol dejó embarazada a una chica y no reconoce al hijo. Todo un pleito en vivo y en directo, no se guardaban nada y los ajos y cebollas ya no estaban solo en mi plato. Fruncí el ceño “¿Es en serio? ¿Esto vemos todos los días a la hora de almorzar?” Apreté nuevamente los botones del control en mi búsqueda desesperada de algún programa de TV que sea tranquilo, útil o al menos entretenido, pero mi búsqueda fue en vano. Volví a las noticias. Paro en la carretera central, los productores de papa se cansaron de la desatención del gobierno hacia su sector. Su trabajo se ve afectado por la importación de papa pre frita y pre cocida de Holanda (¿En serio el país con casi 5 mil variedades de papa, importa papa? Ridículo)



No apagué la TV pero bajé casi todo el volumen para poder conversar con mi madre. Dos platos después y luego del respectivo beso en la frente de mi madre me fui a mi habitación para poder tomar esa siesta que tanto nos gustaría tomar todos los días de la semana, pero no pude dejar de pensar en lo que se ve en la TV. Algunos tenemos la “suerte” de tener cable o decodificador lo cual nos da una mayor variedad de contenidos para elegir. Pero, las personas que no tiene esta suerte ¿Todos los días ven esto? Información basura, chismes, seres humanos dejando su reputación y la de su familia por los suelos con tal de ganar unas cuantas monedas. Por otro lado, las noticias solo muestras muertes, violación de menores, cuerpos carbonizados, problemas con el gobierno, corrupción en todas y cada una de las instituciones del estado. 



¿Y si el ser bombardeados todo el día con este tipo de información solo logra que aceptemos nuestra realidad y reforcemos la creencia que somos violentos, corruptos y escasos de valores? Imagino que estamos viendo una película de horror, el horror de una realidad que muy pocos estamos dispuestos a cambiar. Y lo primero que tenemos que hacer para cambiar nuestra realidad es apagar la TV y poner manos a la obra.

El calor es agobiante, enciendo el ventilador, me cansé de pensar y poco a poco me voy quedando dormido… que el próximo viernes llegue rápido por favor.


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